Página de información del Blog de Miguel Ángel Moratinos - Notas en mi libreta

11/09/2008 

MADRID 

 
 

Diplomacia pública y política exterior 

Es para mí una enorme satisfacción abrir las sesiones de la V Conferencia de Embajadores de España al inicio de un nuevo mandato y de la IX Legislatura, lo que me permitirá trasladar las líneas maestras de la política exterior para los próximos años y compartir con vosotros algunas reflexiones sobre nuestra diplomacia pública y sus horizontes más inmediatos.

Creo sobradamente conocidos los principios y valores inspiradores de la política exterior del Gobierno socialista del Presidente José Luis Rodríguez Zapatero, que se corresponden con los de una política de Estado al servicio de los intereses de la ciudadanía, impulsada por la colaboración de los agentes públicos y privados. Entendemos que la mejor defensa de los intereses de España es una buena defensa de los principios y valores sobre los que se asienta la sociedad española y la comunidad internacional.

Es España, decía el Presidente del Gobierno en su reciente intervención en el Prado,  un país “inequívocamente europeo y europeísta, puente de Europa con Iberoamérica, defensor de la paz y la solución multilateral de los conflictos, solidario y generoso en la lucha contra la pobreza”. Un país “sinónimo de justicia y solidaridad”, comprometido con el cumplimiento de los objetivos de milenio y la construcción de la paz.

Esto es, una España comprometida con el proyecto de una Europa más eficaz, más política, más integrada, más solidaria y más próspera, que actúa con mayor relevancia en el mundo y que promueve la paz y la estabilidad. La próxima Presidencia española de la Unión Europea en 2010 constituye un reto organizativo y una excelente oportunidad política para mostrar a nuestros socios europeos y al resto del mundo nuestro compromiso con esos valores. Los objetivos de la presidencia española impregnarán de manera transversal toda nuestra acción exterior.
     
Las señas de identidad de nuestra política y acción exteriores se corresponden, por lo tanto,  con la defensa de la paz y la seguridad, los Derechos Humanos y los valores democráticos, la justicia social y la solidaridad, la cooperación y el desarrollo sostenible; rasgos que se modelan a través de la promoción de la legalidad internacional, el multilateralismo eficaz y la concertación efectiva.

Gobernanza internacional

Nos encontramos ante la necesidad acuciante de reformar, fortalecer y legitimar los mecanismos de gobernanza global que suplen las carencias de las instituciones nacionales para afrontar nuevos retos y solventar viejos conflictos. España puede y debe desempeñar un papel de liderazgo en el mundo para proyectar sus intereses estratégicos, incrementar su influencia y contribuir a la gobernanza mundial.

Es nuestra responsabilidad estar en primera línea política y diplomática en el siglo XXI para alcanzar el objetivo de una España más relevante en un mundo más justo. Esta es la mejor manera de responder a las necesidades y aspiraciones de los españoles y de una sociedad civil cada vez más participativa y comprometida con la acción exterior, que entiende que la política interior y exterior forman parte de un mismo proyecto político.

Nuestro compromiso es trabajar por un sistema multilateral más legitimado, sólido y eficaz que preste especial atención a las dimensiones social, de seguridad, económica, ambiental y política para afrontar una globalización asimétrica y los desafíos de la gobernanza mundial.

Desde esta perspectiva, el Gobierno de España considera prioritario avanzar en la reforma del sistema de Naciones Unidas y en esa dirección trabajamos en diversos frentes. Apoyamos con convicción el actual proceso global de reestructuración y participamos en el reforzamiento del papel del ECOSOC, la revitalización de la Asamblea General y la mejora de la coherencia del sistema en los ámbitos del desarrollo, de la ayuda humanitaria, la protección del medio ambiente, la igualdad de género y la promoción de la Alianza de Civilizaciones, al tiempo que contribuimos con propuestas solventes a los trabajos del Grupo de Países Amigos para la Reforma de Naciones Unidas y, en particular, del Consejo de Seguridad.

Multilateralismo, Paz y Seguridad

Para este Gobierno trabajar por la paz no es sólo un noble empeño, sino el reflejo de una pasión por la defensa de un bien público universal que nos conduce a combatir sus trabas y a esforzarnos en la prevención de conflictos, en la construcción de diálogos y consensos, y el apoyo a la no-violencia.

El Gobierno apoyará la puesta en marcha del Plan de Acción de Naciones Unidas sobre Armas Cortas y Ligeras y la negociación del Tratado Internacional de Comercio de Armas. Intensificaremos la labor política en el ámbito de la no proliferación de armas nucleares y de destrucción masiva, en la producción de material fisible con fines militares e impulsaremos la entrada en vigor del Tratado para la Prohibición Completa de Ensayos Nucleares, la iniciativa de Seguridad contra la Proliferación y la Iniciativa Global para Combatir el Terrorismo Nuclear.

Para este Gobierno la OTAN debe seguir siendo un instrumento para el diálogo político que enfoca la seguridad mundial como un sistema único y globalizado, con un alto grado de interdependencia y conectividad. Sus funciones han cambiado y se han enriquecido a lo largo de sus casi 60 años de historia. La OTAN, como grupo democracias aliadas, se identifica con una comunidad de valores que en el Preámbulo del Tratado se describe como una “herencia común y de civilización de nuestros pueblos”.

En el ámbito del terrorismo internacional fortaleceremos el Acuerdo Global contra el Terrorismo de Naciones Unidas. Se continuará en la profundización de sus causas y en la cooperación internacional, como medios de combatir esa amenaza no convencional y difusa, desde la observancia de los Derechos Humanos y los principios del Estado de Derecho. De igual manera, se incidirá en el reconocimiento a sus víctimas y en el apoyo a las familias que se han visto golpeadas por la cruel brutalidad de sus efectos.

Lucha contra el hambre

Embajadores, Embajadoras,

No habrá paz, sin embargo, mientras persista la pobreza. Como señala la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Objetivos del Milenio, hoy existen las condiciones materiales para la erradicación de la pobreza en nuestro planeta en el primer cuarto de este Siglo XXI. La condición para ello es la voluntad política de la comunidad internacional de hacerlo.

España es un país generoso y solidario en la lucha contra la pobreza. Como ha anunciado el Propio Presidente del Gobierno, dedicaremos ya en 2012 el 0,7% de nuestro producto interior bruto a la Ayuda Oficial al Desarrollo, después de haber sido el país que más ha avanzado en los últimos cuatro años en esta materia. Y este esfuerzo se mantendrá en los futuros presupuestos, aún en momentos de graves dificultades económicas.   

Como indicaba antes respecto a nuestra ambición de cambiar el mundo, en el ámbito de la lucha contra la pobreza, más que en ningún otro, no podemos contentarnos con la retórica. Asistimos a una agravación de las desigualdades a escala mundial, un verdadero foso que separa a los ricos de los pobres, que no podemos aceptar como una simple fatalidad. Nuestra acción, la acción de España, debidamente coordinada con otros países y organismos internacionales, debe encaminarse hacia la adopción de iniciativas políticas valientes. En este sentido, España propondrá una importancia iniciativa en la próxima Reunión de Alto Nivel que, sobre los Objetivos de Desarrollo del Milenio, se celebrará en unos pocos días en Naciones Unidas.

Política exterior y de cooperación hacia África

Embajadores, Embajadoras,

África es una prioridad de nuestra política exterior y de cooperación. Es la región del mundo más afectada por la pobreza. Según datos del PNUD, más de un tercio de la población de los Países Menos Avanzados, la mayoría de los cuales se encuentra en África subsahariana, está estadísticamente condenada a morir antes de alcanzar los 40 años de edad, y numéricamente el grupo que más sufre la pobreza son las mujeres y los niños. Y yo me pregunto, ¿condenada por quién?, ¿qué podemos hacer para levantar esa condena?

África no necesita de nuestra caridad. No es un continente pobre, sino empobrecido. Por eso, soy de los que piensan que la acción concertada de los donantes, no sólo en lo relativo a montos financieros, puede hacer cambiar el rumbo de las cosas. Esta es la idea que nos movió hace cuatro años a hacer una apuesta firme por África, elaborando el Plan África, cuya reedición para el período 2009-2012 estamos ya concluyendo, recogiendo las valiosas aportaciones de nuestros Embajadores en ese continente, en las que se hacían eco de las expectativas de las sociedades africanas. Son ejes del nuevo Plan potenciar la presencia española en África de empresas e instituciones públicas y privadas -económicas, sociales y culturales- y, por supuesto, de la sociedad civil, coordinando las previsiones del Plan África con las actuaciones de la estrategia de la UE para África. Y se buscará apoyar la educación básica, en especial de las niñas, así como la potenciación de las universidades africanas.

Unión Europea: Presidencia española de la UE

Embajadores, Embajadoras,

Europa se encuentra en un momento histórico clave. Avanza en el camino hacia una mayor y más sólida construcción comunitaria, y hacia la entrada en vigor de un nuevo Tratado que dota a la Unión de una nueva estructura institucional, el Tratado de Lisboa. Se trata del acuerdo más amplio adoptado por la Unión Europea desde su creación, con el que se dota de nuevos y eficaces instrumentos para hacer frente a los retos del siglo XXI.

Entre esos retos, quisiera destacar los siguientes tres apartados, a lo que España deberá dar repuesta en el curso de la Legislatura que acabamos de comenzar:

1. En primer lugar, deberá prepararse para aplicar las novedades institucionales previstas en el Tratado de Lisboa.

2. En segundo lugar, deberá definir los ejes prioritarios de la agenda de la Unión durante su Presidencia, aspecto en el que el Gobierno trabaja buscando el máximo consenso político. La Presidencia española de la UE, en el primer semestre de 2010, nos brindará la oportunidad de reafirmar nuestro compromiso como país europeo y europeista. El Gobierno empezó ya hace unos meses los trabajos preparatorios de nuestra futura Presidencia, incluyendo contactos regulares con Bélgica y Hungría, los otros dos miembros de la Presidencia en equipo. El contenido del Programa de nuestra Presidencia se está definiendo sobre la base de los objetivos específicos que impulsaremos durante nuestro semestre, de unos objetivos comunes a las tres presidencias en equipo, y de los compromisos que marcarán el calendario político y legislativo de la Unión.

Entre los principales ejes que hemos definido para nuestra presidencia se encontrarán:

• Contribuir activamente a hacer realidad la “Agenda post-Lisboa” para crear una economía más moderna y competitiva, basada en la investigación, el desarrollo y la innovación y orientada a la creación de empleo, a la sostenibilidad y a la cohesión social.

• Fomentar un papel activo de la Unión en la lucha contra el cambio climático y una mejor gestión de los recursos energéticos. Desarrollar una audaz y robusta política europea para la igualdad de género.

• Reforzar el papel de Europa en el mundo como garante de paz y seguridad, logrando la “convivencia europea” tanto dentro de su territorio como más allá de sus fronteras exteriores. 

• Consolidar el Espacio de Libertad, Seguridad y Justicia, así como en dar una respuesta eficaz e integral al reto de la inmigración.

 Finalmente, durante nuestra presidencia deberemos examinar y debatir las conclusiones del informe de Grupo de Reflexión que sobre el futuro de Europa presentará el Presidente Felipe González.

3. En tercer lugar, y por último, España deberá continuar velando por el fortalecimiento de los vínculos de la UE con su principal comunidad histórica, Iberoamérica, y por la potenciación del Proceso de Barcelona en esta nueva fase de Unión para el Mediterráneo y apoyar todos los esfuerzos para alcanzar una paz definitiva en Oriente Próximo.

Los ejes tradicionales de  nuestra acción exterior

Estas prioridades no significan abandonar en ningún momento los que son los ejes tradicionales de nuestra acción exterior y en los que debemos apoyarnos, precisamente, para abordar los nuevos retos descritos.

Iberoamérica esta viviendo un ciclo de cambios sociales y económicos sin precedentes, que son el resultado de la ampliación de la democracia a sectores muy importantes de la población que antes no podían hacer oir su voz en las instituciones democráticas. Nuestra relación con los otros países iberoamericanos se ha reforzado sobre bases económicas mucho mas sólidas y nuestras empresas definen su importancia en los mercados mundiales gracias en buena medida a esta presencia consolidada en Iberoamérica.  Nuestra alianza estratégica con los países más importantes de la región, nuestras buenas relaciones con todos, sustentan el sistema de Cumbres Iberoamericanas, cuya importancia en esta etapa de cambio y modernización democrática es esencial. Deberemos también acompañar toda la preparación y desarrollo de las distintas conmemoraciones de los Bicentenarios de las repúblicas latino- americanas.

El Gobierno mantiene su empeño en reforzar desde el diálogo y  la solidaridad nuestras relaciones transatlánticas, con Estados Unidos y Canada. Se ha avanzado en el último periodo, pero los próximos meses maduraran las condiciones necesarias para dar un salto adelante, cualquiera que sea el resultado de las elecciones presidenciales de EE UU en noviembre. Nuestra contribución en Afganistán, nuestra posición en la Unión Europea, Iberoamérica y el Mediterráneo nos hacen compartir intereses y agenda con nuestros socios trasatlánticos, que hay que concretar en una colaboración más estrecha. No ahorraremos esfuerzos en ello.

El Magreb y Oriente Próximo siguen siendo referencias esenciales de nuestra acción exterior. Nuestros intereses más inmediatos están ligados a la estabilidad y el desarrollo de nuestros vecinos mediterráneos, al avance en la colaboración regional del Magreb y al proceso de paz en Oriente Medio. Somos un actor reconocido y bienvenido en todos los procesos diplomáticos en curso. Por eso es tan importante en los próximos meses reforzar esos esfuerzos en el marco de la Unión  para el Mediterraneo, que esperamos tenga la sede de su secretariado en Barcelona.

Los cambios de ciclo histórico suelen anunciarse, aunque sea como una suma de acontecimientos. Eso es lo que ha ocurrido con el Siglo XXI este 8-08-2008, marcado por la inauguración de unos Juegos Olímpicos en Pekín, que suponen la puesta en la escena internacional de la nueva China; y la crisis en el Caúcaso,  con los enfrentamientos armados en Georgia, que sitúan a Rusia en una perspectiva distinta. La realidad geo-estratégica es que la Rusia del 2008 no tiene nada que ver con la Rusia humillada y debilitada que intentaba sobrevivir de los escombros de la URSS.

La reacción de la UE al reforzamiento político-militar de Rusia debe partir de la necesidad de definir un espacio común de seguridad y estabilidad en el que puedan enraizar los valores y principios democráticos europeos, no de una confrontación que lo destruya. En relación con la crisis de Georgia, además de estar dispuestos a formar parte de la misión PESC de la Unión Europea, España enviará urgentemente a un Embajador para la región, con sede permanente en Tiflis.

La posición que España ha defendido en la Unión Europea ante este dramático conflicto, que nos devuelve a un siglo de divisiones que queremos superar, se sustenta en la defensa del derecho y la legalidad internacional. Para reafirmar, desde los valores y principios democráticos, nuestra voluntad de desarrollar nuestra vecindad con Rusia en un partenariado estratégico a través de instituciones comunes como la OSCE o de cooperación como el CAN-Rusia de la OTAN. Para ofrecer a Rusia una perspectiva de diálogo y no de confrontación en el nuevo Siglo XXI que queremos compartir juntos.

En Asia, China e India se han convertido, gracias a la globalización, en dos potencias económicas y políticas determinantes en el nuevo orden internacional multipolar. Hemos hecho un esfuerzo importante por situar a las regiones de Asia-Pacífico, Sudeste asiático y Asia Meridional entre las nuevas prioridades de la política exterior española, gracias a los Planes Asia. Este esfuerzo se incrementará en los últimos meses de 2008 y en 2009 con giras en la región de Sus Majestades los Reyes y del Presidente Zapatero.

Diplomacia Pública

Embajadores, Embajadoras,

Hemos querido reunir esta V Conferencia bajo el título de “Diplomacia Publica y Política Exterior”. El requisito previo para el éxito de una diplomacia pública es el atractivo de los valores e ideas que representa el Estado y el nivel de identificación de su sociedad con ellos. Los activos de España son la imagen de pueblo tolerante y solidario,  de puente entre culturas que nos otorgan la historia y la situación geográfica.

La Alianza de Civilizaciones es hoy patrimonio de Naciones Unidas y marca el rumbo de la estrategia general de nuestra diplomacia pública y de su gestión de redes. La mejora del entendimiento y de las relaciones de cooperación entre las naciones y pueblos de diversas culturas y civilizaciones serán el pilar central de la nueva diplomacia pública española.

Contribuimos decididamente a la construcción del pilar socio-cultural del sistema de Naciones Unidas, como es la Alianza, y ahora lo desarrollaremos como signo de identidad de nuestro país, con cuyos propósitos se identifica la inmensa mayoría de los españoles.

Nuestro perfil de país multicultural, con recursos públicos disponibles, nuestra influencia en diversas regiones del mundo y en organizaciones multilaterales en las que somos un referente en el ámbito de los derechos civiles y la transición democrática, unidas a una vocación europeísta y nuestra diversidad, con el 10 por ciento de la población nacida fuera del territorio nacional, hacen que España tenga un gran potencial de diplomacia pública para ampliar su influencia en la esfera internacional y en la gobernanza global.   

El Gobierno entiende que la diplomacia pública es una forma de compromiso que va más allá de la imagen o la emotividad persuasiva de la marca-país para adentrarse en el terreno de las convicciones, donde se ponen de manifiesto valores e intereses comunes. La diplomacia pública es algo más que un sistema de comunicación estratégica al servicio de una política exterior activa.

Ha habido etapas en nuestra democracia que han optimizado nuestra imagen de país solvente, dinámico y cultural (Exposición Universal de Sevilla en 1992 o las Olimpiadas de Barcelona). Esto ha hecho posible que “en menos de 30 años España haya emergido de la dictadura y el asilamiento internacional para construir una economía de éxito y establecer una democracia efectiva. Ningún país europeo ha logrado tanto en tantos frentes y en tan poco tiempo”, como publicó The Economist en el suplemento especial dedicado a España en junio de 2004.

Como ha puesto de relieve el Presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, “resulta sorprendente que un país con una lengua tan extendida y una cultura tan atractiva no haya contado hasta el presente con una estrategia de lo que se viene en denominar “diplomacia pública”. Me parece ésta una cuestión también de la mayor importancia y en esta Legislatura vamos a revertir esa situación”.

El Gobierno creará una Comisión de Diplomacia Pública que dirigirá el Presidente del Gobierno e incorporará a miembros del Gabinete, de la sociedad civil, de medios de comunicación, del mundo de la cultura y de la empresa, para analizar cada año nuestra proyección en todos los ámbitos y proponer futuras líneas de actuación.

Embajadoras y Embajadores,

El Gobierno español ha realizado una apuesta a largo plazo y potenciará su red de diplomacia pública integrada básicamente por el Instituto Cervantes para la promoción del español y la cultura iberoamericana, con 77 centros en 41 países, las Casas, la AECID o la Fundación ONUART.

La red de Casas la integran consorcios públicos en los que intervienen todos los niveles de la Administración (estatal, autonómico y local), así como la sociedad civil. A lo largo del último mandato se han creado tres nuevos equipamientos públicos: Casa Árabe, Casa África y Casa Sefarad-Israel, que se han unido a las ya existentes Casa América y Casa Asia, y a las que pronto se sumarán Casa del Mediterráneo y Casa España-Estados Unidos.

Por lo que respecta al Instituto Cervantes, los ejes principales de su plan estratégico descansan sobre el principio de considerarlo el más ambicioso proyecto de comunicación cultural del Estado en el exterior en el siglo XXI. Se proseguirá con la política de expansión de nuevos centros y aulas, y se afianzarán los avances en la aplicación de las tecnologías de la información. En el próximo mandato se prestará mayor atención a las nuevas generaciones de alumnos y usuarios, jóvenes de los cinco continentes que han hecho de las nuevas tecnologías parte de su vida cotidiana.

Desde esta perspectiva es imprescindible configurar una acción exterior de los ciudadanos y por los ciudadanos, pues un proyecto de país o se construye por los ciudadanos o no llegará a buen puerto. La labor de las casas es la de facilitar el acercamiento institucional, empresarial, cultural y social entre los países de sus áreas de acción con España y Europa. Y estrechan vínculos de cooperación con los sistemas multilaterales de esas regiones.

Desde el Ministerio y nuestras Misiones en el exterior debemos reconocer y contribuir al trabajo de esos actores no gubernamentales que desempañan un papel relevante en las relaciones internacionales. El mundo de la empresa, las ONGs y la sociedad civil en su conjunto. Todos ellos, en tanto que partícipes activos se ven influidos en su acción por la diplomacia pública de España y, a la vez, contribuyen a su orientación y eficacia.

Consenso, política de Estado

Embajadores, Embajadoras,

Considero la política exterior una política de Estado, con mayúsculas. Una política en la que están juego intereses comunes de los ciudadanos, una política con metas a medio y largo plazo, perdurable, ajena a intereses de pura coyuntura partidista, y asentada en el mayor consenso parlamentario posible. Un consenso que, queriendo ser democrático, -e insisto de nuevo en ello- tiene que construirse sobre las posiciones respaldadas mayoritariamente en las urnas y a las que da voz el Gobierno.

Con este propósito, en mi primera intervención en la Comisión de Exteriores del Congreso en esta IX Legislatura expuse un decálogo de propuestas que fueron muy bien acogidas por todos los portavoces parlamentarios, y que nos permitirá, sobre la base de esos puntos de partida compartidos, ir descendiendo al detalle de estrategias en futuros debates. Los diez puntos se refieren a cuestiones esenciales de nuestra política exterior, desde la Presidencia española de la Unión Europea, el multilateralismo, la lucha contra el hambre y la pobreza, la nueva agenda de la gobernanza mundial en cuestiones como la energía o el cambio climático, hasta una mención especifica a la tan necesitada ordenación legal de la acción y el servicio exterior del Estado.

Estas comparecencias en las Comisiones de Exteriores del Congreso y del Senado, como las que tuvieron los Secretarios de Estado para presentar las líneas de actuación en sus ámbitos respectivos, han sido recogidas en una publicación que ha sido repartida. Se trata de intervenciones que reflejan el núcleo de la política exterior para los próximos años, y que han sido expresadas y debatidas en el Parlamento, al que hemos querido devolver, en la anterior Legislatura y en esta que acabamos de comenzar, su papel central en la vida política.  

Ley de la Acción y el Servicio Exterior del Estado

No quisiera terminar sin referirme a un aspecto que ha preocupado mucho al Ministerio desde hace años, en el que hemos venido trabajando en la anterior Legislatura y que el Gobierno –en consonancia con el compromiso del programa electoral del Partido Socialista–, lo ha recogido como prioridad para la presente Legislatura. Me refiero a la ordenación legal de la acción y el servicio exterior del Estado, que contemple aspectos de planificación, coordinación de los distintos actores que intervienen en las relaciones internacionales, así como la modernización y el fortalecimiento del servicio exterior.

El objetivo de las reformas que necesita nuestra diplomacia debe ser orientado hacia la consecución de un servicio público que se traduzca por parte de nuestras Embajadas y los servicios consulares en una mejor asistencia y protección a los ciudadanos españoles en el exterior –cuyo número aumentará gracias a la Ley 52/2007, conocida como Ley de la Memoria Histórica-, a nuestras empresas, a nuestra cultura. Un servicio público que defienda con eficacia los intereses de España. Y un servicio público que nos permita jugar el papel que nos corresponde como país situado entre los diez más avanzados del mundo y trabaje por un mundo más justo, más libre y más igualitario.

Concluyo. Iniciamos una nueva legislatura en un mundo complejo e incierto. Con retos conocidos y otros ignorados. España debe estar preparada para contribuir como actor influyente, de acuerdo con sus responsabilidades. La presidencia de la UE en el 2010 será un momento significativo para desarrollar todas nuestras potencialidades y garantizar el futuro de Europa y de nuestro país. Estoy seguro que todos vosotros y vosotras estáis plenamente comprometidos en esta tarea. Animo y a trabajar.



Normalización de Relaciones con Cuba. Periodista secuestrada y Golpeada!. 10/11/2009. Gabriel Capote Cruz.

Como es posible, que un Partido, al que voto, y representa a los ciudadanos españoles democráticamente, apoye a una dictadura que secuestra y golpea a una periodista, por el simple hecho de pedir libertad de expresion, mientras caminaba a una manifestación contra la violencia. Me lo puede explicar Sr. ministro ¿?


ESPAÑOLES EN CUBA. 21/10/2009. alicia Pastor Vives.

¿Que hay de los españoles presos en Cuba? porque se les tienen realmente olvidados. Me parece indigante la pasividad que hay. Uno de ellos es familiar mio y no obtiene respuesta alguna del Sr. Moratinos ni de nadie.