Al proclamar los Objetivos del Milenio, la Cumbre de Naciones Unidas del año 2000 afirmó solemnemente que la existencia de hambre, pobreza, epidemias, falta de agua y analfabetismo son ante todo consecuencia de una falta de voluntad política, un fracaso colectivo del Siglo XX. La humanidad no esta condenada a sufrir pasivamente. El compromiso más importante de nuestra generación, de los gobiernos, de la sociedad civil en este Siglo XXI es erradicar la pobreza extrema, principal causa de la inestabilidad y de la violencia en nuestro mundo.
Este compromiso se ponía fecha para cumplir los Objetivos del Milenio: 2015.
Hoy nos reunimos en Doha, convocados por Naciones Unidas porque nos encontramos en una situación de emergencia. Porque la crisis financiera y económica internacional amenaza con volver a situar en un segundo plano ese compromiso de acabar con la pobreza extrema y de crear las condiciones de una vida humana digna para el conjunto de los habitantes de nuestro planeta.
No es aceptable. No podemos aceptar que las primeras victimas de la crisis financiera y económica sean los más pobres, los que menos responsabilidad tienen. No podemos aceptar impasibles ver como los fondos necesarios, comprometidos, para luchar contra la pobreza se desvían hacia quienes menos se ven afectados. No podemos aceptar que se contraponga la crisis financiera a la crisis de pobreza y de hambre que existe desde hace mucho más tiempo. Señores y Señoras, No es aceptable.
Hemos sido advertidos. La reunión celebrada en Accra en septiembre sobre la calidad de la Ayuda Oficial al Desarrollo y la reciente reunión de evaluación de los Objetivos del Milenio con ocasión de la Asamblea General en Nueva York han denunciado la disminución desde el 2006 de la ayuda pública oficial al desarrollo. El aumento de los precios de los alimentos amenaza con arrojar a 100 millones de personas más a la pobreza extrema. Refundar el sistema económico internacional debe significar ante todo renovar nuestro compromiso con los Objetivos del Milenio, con el Consenso de Monterrey, porque la lucha contra la pobreza extrema es una de las condiciones esenciales para superar la crisis financiera y económica internacional.
La reforma del sistema y de las instituciones financieras internacionales es urgente. Pero la estabilidad financiera de los países en vías de desarrollo debe ser también parte de sus objetivos, empezando por el impulso de reformas fiscales y la lucha contra el fraude fiscal que permitan generar nuevos recursos en la lucha contra la pobreza. Las conclusiones en este sentido de esta Conferencia deben ser parte de los debates del G-20. Proponemos un Pacto Internacional dentro del marco de Naciones Unidas para luchas contra los paraísos fiscales. Y como el compromiso es mutuo, debe ir unido a la apropiación de las políticas de desarrollo por los países receptores. Proponemos reforzar el Foro de Cooperación para el Desarrollo de ECOSOC, como un espacio multilateral de evaluación y rendición de cuentas en relación con los Objetivos del Milenio, y la elaboración de un patrón de evaluación. Proponemos un Código de Buenas Conductas de la Ayuda Oficial al Desarrollo, en el marco de Naciones Unidas.
Junto a este patrón de evaluación en el sector público, apoyamos la iniciativa suiza de incluir la Responsabilidad Social Corporativa en la agenda de trabajo del G-20, de manera que pongamos las bases de una nueva generación de inversiones productivas en los países en vías de desarrollo, garantizando la extensión de los derechos laborales defendidos por la Organización Internacional del Trabajo, o la transparencia de los flujos inversores a través de la Iniciativa para las Industrias Extractivas (EITI) o la Iniciativa Internacional de Transparencia de la Ayuda (IATI).
Pero sobre todo el volumen de la ayuda oficial al desarrollo importa, sobre todo cuando en vez de aumentar se reduce. La Unión Europea es hoy el principal donante internacional, con el 60% del total de los fondos. Compartimos el compromiso manifestado por el Presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, de alcanzar el 0,56% en el 2010 y el 0,7% del PIB en el año 2015. El Gobierno español se ha comprometido ha alcanzar el 0,7% del PIB en la ayuda oficial para el desarrollo en el 2012.
En 1969 el Primer Ministro canadiense Pearson, propuso alcanzar el 0,7% del PIB para la Ayuda Oficial al Desarrollo de forma voluntaria. Hoy, cuarenta anos mas tarde de la propuesta de Pearson, deberíamos convertir en obligatorio ese 0,7%. Ese debe ser el Compromiso de Doha.
Como conseguirlo. El Capitulo VII de la carta de Naciones Unidas establece los mecanismos de protección de la paz y la seguridad internacional. Pero hoy la principal amenaza a la estabilidad internacional es el hambre y la pobreza. Es necesaria una nueva interpretación el Capitulo VII para dar cabida a la lucha contra el hambre y la pobreza en el marco de Naciones Unidas como una tarea del conjunto de la Comunidad Internacional. Hablamos de ingerencia humanitaria, pero deberíamos hablar de ingerencia para la lucha contra el hambre y la pobreza.
Nos encontramos con un déficit anunciado en la lucha contra la pobreza, que algunas fuentes han estimado en unos 210.000 millones de dólares. Y de nuevo hay que constatar que no es una falta de recursos, sino de la voluntad política de destinarlos a la lucha contra la pobreza. Necesitamos nuevas fuentes de financiación, más flexibilidad, un nuevo impulso a las políticas de negociación y condonación de la deuda, que hagan sostenible su gestión para los países en vías de desarrollo y en especial para los Países Menos Adelantados.
La lucha contra el hambre es el primero de los Objetivos del Milenio. Con el apoyo del Secretario General de Naciones Unidas hemos convocado una reunión de Alto Nivel sobre Seguridad Alimentaria que diseñe una hoja de ruta para cumplir los objetivos fijados en Roma. Esa reunión se celebrará en España los días 26 y 27 de enero del 2009.
Nuestra propuesta parte de la necesidad de dar un nuevo impulso político a nuestro compromiso. Por eso creemos necesario que el Secretario General nombre a un Alto Representante, asistido por un “grupo de amigos de los Objetivos del Milenio” que, como ocurrió con Jeffrey Sachs en la preparación de la Cumbre del Milenio, evalúe donde estamos y proponga medidas concretas en la Sesión Especial del 2010 anunciada por el Secretario General. España se compromete a hacer frente a los gastos que ello pueda ocasionar y a organizar una reunión de alto nivel, en el marco de la presidencia española de la Unión Europea, para preparar esa Sesión Especial en el 2010.
La agenda que tenemos por delante es múltiple y compleja: desde el cierre con éxito de la Ronda de Doha que permita un crecimiento de los intercambios y del comercio internacional; hasta la lucha contra el cambio climático y la igualdad de genero, de manera que las mujeres puedan hacer una contribución imprescindible para los Objetivos del Milenio.
Hay quienes ante la crisis financiera y económica internacional nos quieren convencer que primero hay que superarla para después volver a preocuparse de los problemas de la lucha contra la pobreza. Que la urgencia de quienes viven en la pobreza extrema es menos urgente que los balances de cuentas. El Gobierno de España del Presidente Zapatero, que hoy representó aquí, tiene la convicción profunda que solo será posible una nueva fase de estabilidad financiera y económica internacional si se sitúa en primer plano la lucha contra la pobreza y el hambre.
Frente a los que dicen que no es posible, hoy tenemos que volver a decir que SI, que si es posible cumplir en el 2015 los Objetivos del Milenio. Que si podemos comprometernos políticamente. Que si erradicaremos juntos el hambre y la pobreza en las próximas décadas de este siglo.
Esta es la propuesta y el compromiso del Gobierno de España.
Buenos días y le presento mis respetos señor ministro. Estoy leyendo acerca los paises en desarrollo . Soy un voluntario. Estoy intentando primeramente entender el porque de la pobreza en el mundo y el hecho de que hayan paises en desarrollo o menos desarrollados, pero mi pregunta hacia usted es la siguiente: Cree usted que podriamos ser todos los paises "del primer mundo"?No habria demasiados conflictos entre paises tan poderosos? Creo que la historia nos enseña que cuando un pais empieza a tener poder, cree que puede ejercerlo contra otros. Es este quizás un motivo por el cual mantener a los paises en un desarrollo tan lento?Osea, no ayudarles "demasiado" para que no prosperen "demasiado". O quizas seria causa de un mal gobierno en cada uno de estos paises, que no permiten desarrollarse por ellos mismos? España, Alemania, Japon son paises que despues de grandes guerras, se han desarrollado rapidisimamente. Porque no lo hacen otros paises como Peru, Ecuador, Bolivia, Colombia....y en Africa, Senegal, Marruecos, Somalía.....(son solo ejemplos) Me gustaria que me orientase hacia donde ir para descubrir respuestas a estas peguntas. Leo en la pagina del banco mundial y de la onu. Tambien la del ministerio de exterior, claro y como no, google Muchas gracias David Perez Martorell Un voluntario curioso que pretende entender para poder hacer
yo creo que la crisis es la mejor forma de sacar lo mejor de cada uno por que pone a prueba todos nuestras habilidades y conocimiento para salir adelante una crisis una oportunidad, es cuando el financiamiento no debe faltar para las microempresas las cuales son las que llevan a una economia a desarrrollarse http://tuspost.com
Sr. Ministro, Estamos a punto de firmar un contrato de Joint Venture con un socio de Bangladesh para la instalación de una fábrica de papel completa en dicho país. Gracias a este proyecto se dará trabajo a cerca de 350 personas. Nos gustaría saber qué tipo de ayudas hay para la realización de este tipo de inversiones en Bangladesh. ¿Hay algún tipo de acuerdo de colaboración entre España y Bangldesh en este ámbito? Nos está resultando imposible traer a nuestros socios de Bangladesh a España. ¿Cómo podemos agilizar el proceso de obtención de visado? Muchas gracias por su atención. Un saludo, Ignacio Mugica